Mensajes “Yo” para una comunicación asertiva

    Los mensajes “yo” son expresiones que podemos utilizar para comunicarles de manera asertiva a nuestros hijos los comportamientos que no nos gustan.

    En muchas ocasiones utilizamos mensajes en segunda persona o mensajes “tu”, por ejemplo;

“No has rewoman-975339_1920cogido los juguetes.” “Siempre lo dejas todo en medio.”

“¡Otra vez llegas tarde!”

“Lo rompes todo, eres un inútil.”

Este tipo de frases pueden provocar enfado en la otra persona y dificultar la comunicación.

    Con los mensajes en primera persona, o mensajes “yo”, expresamos nuestros sentimientos negativos respecto a las conductas de los otros sin herir ni acusar, consiguiendo una comunicación respetuosa. Vamos a transformar las anteriores frases a mensajes “yo”;

– “Nerea, cuando los juguetes se quedan en el suelo del comedor me siento molesta, porque impiden el paso, me gustaría que cuando acabaras de jugar los recogieras.”

– “Marc, cuando llegas más tarde de la hora acordada me siento angustiada, porque no sé si has tenido algún incidente, me gustaría que avisaras si vas a llegar tarde.”

-“María, cuando no cuidas el juego y se rompe me siento enfadada, porque no podemos jugar más, me gustaría que trataras el juego con delicadeza.”

    Otra cuestión favorable a tener en cuenta de los mensajes “yo” es que no dañan la autoestima. Este modo de comunicación se centra en dar a conocer una conducta concreta como inadecuada, sin hacer referencia a las características o cualidades de la persona. Imaginad que una madre le dice a su hijo de ocho años; “¡David mira cómo te estas poniendo, eres un guarro!” (mensaje “tu”) esta expresión está definiendo a David como un guarro, el niño puede interiorizar que es una persona sucia, integrando una característica negativa en su autoimagen. En cambio, si le dice; “David cuando comes ensuciando la ropa y el suelo me siento disgustada, porque luego me tengo que pasar mucho rato limpiando, me gustaría que controlaras que la comida no se caiga”, con esta expresión concretamos la situación y el comportamiento que no ha sido apropiado, no estamos generalizando a una característica personal, de este modo protegemos su autoestima.

    Además, los mensajes “yo” aportan una solución, de modo que mostramos una conducta alternativa al comportamiento que nos molesta.

Los mensajes “yo” tienen la siguiente estructura;

Comportamiento Sentimiento que nos genera Consecuencia del comportamiento Solución
Cuando … me siento… porque … me gustaría…
Cuando no haces los deberes me siento triste porque no aprendes me gustaría que hicieras los ejercicios que manda la profesora.

    Podríamos intercambiar el “Cuando” y el “Me siento”, pasando a indicar primero como nos sentimos y luego en que situación. Además, para dirigir la atención del niño hacia nosotros es importante incorporar delante de la frase su nombre .

    Este tipo de mensajes tamfriendship-831522_1280bién los podemos poner en práctica con la familia, la pareja, los amigos, etc. Pero debemos tener en cuenta que para que sean eficaces debe existir un vínculo afectivo con la otra persona (o tener la suerte de dar con una persona muy empática). Si los utilizamos con alguien que acabamos de conocer puede que le de igual como nos haga sentir su comportamiento, en cambio si los utilizamos con gente con la que tengamos una relación afectiva pueden ser beneficioso y conseguir un cambio de conducta.

   Podéis hacer el ejercicio de pensar y escribir las frases en segunda persona que soléis utilizar, para posteriormente transformarlas en mensajes “yo”. Os animo a que uséis los mensajes “yo”, de este modo comprobaréis la mejor aceptación de la queja por parte del receptor.

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